Hoy era el día adecuado dentro del evento familiar que celebramos, para abrir este blanco que nació en el año 2004 en la bodega SCHLOSS GOBELSBURG en la región vinicola de Kamptal en Austria, y que yo he guardado para esta ocasión tan especial. Es una autentica joya de guarda !!!
Contaba que seria tarea ardua descorcharlo, y así resultó; a pesar de tomar todas las precauciones y abrirlo con sacacorchos de láminas o bayoneta, 22 años son muchos para que el tapón no sufra el paso del tiempo.
Pero una vez conseguido, primera sorpresa. Al entrar en contacto con el oxigeno tras tantos años en botella, su color era de tonalidades rosadas mas que blancas. Que había sucedido ? Pues sencillamente, que un fenómeno llamado “pinking”, actuó transformando los pigmentos incoloros, en tonalidades asalmonadas.
Elaborado mediante los antiguos métodos oxidativos, con levaduras propias de los viñedos de la Región de Kamptal, ahora y con el tiempo transcurrido en botella, se muestra con una gran complejidad, intensidad, los anteriores aromas anisados, se entrelazan con el fenómeno mas exclusivo de los Riesling viejos, como son las notas de keroseno o hidrocarburos, tambien notas cerosas elegantes, señal sin duda de una gran calidad, que llevan los grandes Riesling de guarda.
Por otro lado, la acidez natural de la uva Riesling, ha sostenido el vino durante décadas, y permitido que aparecieran aromas terciarios y profundos como la resina, la miel de acacia, el membrillo y algunos frutos secos.
Todo este conglomerado se repetía en boca, e hizo que su disfrute haya sido una experiencia verdaderamente excepcional, digna del acontecimiento para el que lo guardé durante todo este tiempo, a 26 de Julio del año en curso.
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